abril 04, 2012

Mi primer trio y UPS!




Sé que la juventud de ahora casi no lee. Así que promuevo la lectura escribiendo de cosas que les gustan: SEXO.
Si abriste esto porque ya me conoces o te pasaron el link, como sea, estas obigado(a) a pasar este relato a dos amigos(as) Ok? Vale. Sigue leyendo.

Como ya varios saben por relatos en los que lo he dicho, y por si algunos es el primer relato que leen se los digo, acostumbramos mi mejor amiga Anna y yo a tener relaciones sexuales, regularmente en mi casa porque esta sola y a veces estami hermano pero no le importa y ademas se excita y me supongo se masturba pensando en que hay unas chicas teniendo sexo lesbico en la habitación de a lado, ganamos todos.

Un día mi hermano no iba a estar en más de 24 horas porque se fue a quien sabe donde con sus amigos. Mi mamá trabaja hasta tarde. Desde temprano en la mañana hasta alrededor de las 9 de la noche.

Anna y yo de la escuela nos pasamos a mi casa, comimos mientras veiamos peliculas pornográficas en internet; nos masturbabamos comiendo, era rico. Desnudas en la mesa con la laptop al centro, nos metiamos los dedos en la vagina, los sacabamos y con esa mano tomabamos la comida. De repente nos pniamos más sucias y o una masturbaba a la otra y comiamos o nos masturbabamos con la comida si se pidía o nos masturbabamos y una le daba de comer a la otra.

Terminando de comer nos fuimos a acortar al sillón y platicar. Hablamos un poco de la escuela, de mi hermano que se había ido. Llegamos a la conclusión de que podiamos andar desnudas por la casa, bueno hasta las 8:30

Fuimos a mi cuarto por juguetes sexuales y se nos ocurrió disfrasarnos y actuar como si fuera una porno. Me puse un disfraz de enfermera que ocupé en halloween. Es este:

Anna sólo se quedó en ropa interior. Me salí de mi casa y ella me llamaba a mi telefono diciendo que necesitaba a una ginecóloga. Yo llegaba y la desnudaba completamente para revisarla y le hacia sexo oral y luego ella me desnudaba a mi pero me dejó mis calsetas y nos masturbamos y nos reiamos mucho. Era, más que erótico, divertido y placentero sexualmente hablando. Creo que a pesar del INMENSO placer en vez de gemidos había mucha risa, nos estábamos divirtiendo. Comenzamos a tener sexo más rudo, nalgadas, un par de cachetadas, meternos los dedos hasta que doliera. Se tornó de divertido a salvaje. Nuestros cerebros, como comúnmente pasa en situaciones eróticas, dejó de ser "racional" nos quedaban de 3 a cuatro horas solas. Nuestras mentes sucias en vez de racionales pensamos que sería divertido llamar a un hombre. Anna deseaba que fuese mi hermano pero, además de que yo no quería tanto eso, mi hermano no estaba disponible. Llamamos entonces a Sebastián, un chico 4 años mayor. Yo lo conocía pero jamás me había acostado con él. La vejina de Anna y el pene de Sebastián eran inseparables (literal) por eso pensó en él justo después de mi hermano. Lo llamamos y el encantado aceptó venir. Claro quien le niega un trío a dos chavas que no son feas, que tienen buen cuerpo y que están dispuestas a hacer LO QUE SEA.

Llegó Sebastián unos 20 minutos después de llamarlo. La verdad con respecto a la distancia entre su casa y la mía fue muy rápido. Nosotras nos volvimos a vestir para recibirlo. Yo son mi traje de enfermera pero con el cierre más abajo dejándome la mitad de los senos descubiertos y Anna con lencería sexy. Toda negra con un liguero negro con rojo. Le abrimos la puerta y al mismo tiempo Anna y yo lo besamos de lengua mientras caminábamos hacia atrás. Sólo con vernos el pene se le puso tieso. Pensé que no era tan grande al verlo marcado en su pantalón. Anna se arrodillo ante él, le bajo todo y entonces el monstruo salió. De grueso tendría más o menos una pulgada de diámetro y de largo unos 22 centímetros, me excité mucho. Anna lo estaba masturbando para ponérselo completamente tieso. Yo  tenía cara de estúpida y sólo lo veía. Anna me llamó para que fuera la primera en chupárselo. Eso hice. Me hinqué y se lo mame. Sabía rico. Otros penes me sabían medio raros, tal vez a sucio pero éste me sabía muy bien. Sólo podía chupárselo hasta la mitad o me ahogaba. Anna, que estaba a un lado mio masturbándose y viéndome me arrebató el pene de Sebastián y se lo metió a la boca TODO. No lo pude creer, ella si es de "garganta profunda" se lo estaba metiendo de la punta hasta la base del pene. Después de unos segundos se ahogaba y se lo sacaba pero lo volvía a hacer. Yo no pude hacer más que lamerle los testículos. <<Quién va primero>> nos preguntó. <<Yo, yo! definitivamente yo!>> dijo Anna. Sebastián se desnudo completamente y tenía un perfecto cuerpo de alguien de 18 años. Pectorales y un abdomen súper marcado además de unos brazos muy fuertes. Anna también se arrancó la ropa y sobre mi sillón empezaron a cojer. Él sentado y ella sentada en él y de frente a él. <<Para las pompis>> le dije. Ella lo hizo y le lamí el ano mientras me masturbaba. Así por un tiempo. Luego se pusieron al revés, ella sentada y él de pié frente a ella para metérselo. Yo me paré en el sillón y puse mi vagina arriba de su cara. Ella me la lamía. Todos gemíamos. Tenía por dentro un poco de miedo que los vecinos escucharan pero la calentura no me permitía hacer nada. Sólo seguía.

Me tocaba a mí. Pedí hacerlo en la mesa. Así que me puse de frente a ella, dándole la espalda a él y subí una pierna en la mesa, así el vestido de enfermera también se me subió. Mi vagina estaba bien abierta y el me metió sus 22 centímetros de carne dentro. Que bien se sentía, pocos penes como el de él. Mientras yo pase mi mano para atrás y le tocaba su perfecto abdomen y me excitaba más y más. Anna se había quedado en el sillón masturbándose recostada mientras nos veía. <<Ven!>> le grité a Anna. <<Chúpame el pié>> señale mi pie que estaba en la mesa. Ella me quitó mi zapato y me lamía aún con mi calceta puesta. Era rico, un hombre musculoso 4 años mayor que nosotras cojiéndome y mi hermosa amiga lamiendo mi pié mientras la casa estaba sola. Sebastián tocaba mis senos y Anna ya se había acostado desnuda en la mesa a masturbarse y lamer mi pié ahora descalzo. Yo desesperadamente y con trabajo me quité el vestidito. Estaba, más que gimiendo, gritando de placer. Él me empezó a dar nalgadas y yo sudaba mucho, me recogía el cabello porque se me iba a la cara. Me volteaba y besaba a Sebastián. Mis piernas estaban muy tensas, se me marcaban los músculos. Anna estaba teniendo ya un orgasmo y Sebastián empesaba a correrse dentro. Yo sólo gritaba y sudaba. Mis senos estaban mojados y había unas gotas en mi abdomen. De la excitación y el esfuerzo se me marcaban 4 cuadritos en mi abdomen. Era muy sexy. Mis pompas también estaban mojadas de sudor. <<Sí te veo desnuda, cojiendo, sudada no necesito tocarme para tener un orgasmo. Te ves genial Hassel>> es lo que me dijo Anna antes de que lo peor pasara.

De un momento a otro la puerta se abrió. Mi mamá estaba ahí parada. Me vió cojiendo con la piernas abiertas, una sobre la mesa y en ella a mi amiga Anna desnuda masturbándose y con mi pié en su boca. Yo sudando y un tipo 4 años mayor detrás mio con su pene en mi vagina. Mi mamá gritó y se volteó. Sebastián, más lento pero aún así mal hecho, me seguía penetrando. No hice nada. Me quede petrificada en esa pose. <<Emmm... les doy ¿veite minutos?>> dijo mi mamá sin vernos y tímidamente. <<No, no, no señora. Discúlpenos de verdad. Ya nos vamos él y yo y por favor discúlpenos.>> dijo Anna Mi mamá volteo a ver la escena una ver más y me recorrió con su mirada lentamente todo el cuerpo mietras yo la veía a ella a los ojos con miedo. En cuanto subió al segundo piso Sebastián comenzó a cojerme de nuevo igual. Anna se paro y le pegó. <<Pero nos dió 20 minutos más. Ni me he venido>> dijo él. Anna se agachó con furia y se lo jaló a él chupándolo un poco hasta que se corrió en la cara de Anna. <<Contento?>> Le pregunto con la cara llena de blanco semen. En lo que Sebastián se vestía en la sala no aguante las ganas de lamerle a Anna la cara y eso hice. Nos besamos y se disculpó de nuevo. Ofreció quedarse a hablar con mi mamá pero le dije que eso no cambiaría nada. Nos vestimos y yo no tenía nada más que ponerme que el disfraz de nuevo. En cuanto mi mamá escucho la puerta bajó.

  -Explícame lo que pasó.- me dijo mi mamá.
  -Mamá es que pensamos que no llegarías.
  -Te dejo que te masturbes pero esto? trios?
  -Es mejor que masturbarme todo el tiempo. Además ya aceptaste mi sexualidad si lo que te molesta es                 Anna.
  -No. Lo que me molesta es el hecho de que tengas, no sólo sexo, sino un TRIO! Usaste condon verdad?
  -No. Usé pastillas anticonceptivas.
  -Haces mucho esto de los trios?
  -No, fue la primera vez.
  -Bueno hija... se veía que lo disfrutabas y respeto tus decisiones pero es que sólo tienes 14 años. No te digo que esperes a ser mayor de edad pero espera por lo menos a la prepa y podrás cojer todo lo que quieras... bueno, sólo es mi consejo. Si quieres seguir teniendo sexo sólo... cuídate.

Después de eso no recuerdo mucho de lo que pasó

Hassel Shadey

3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. KIERO TUS PIES¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

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  2. Muy buena historia, definitivamente mucha calidad en tu redacción.
    Ahora ire a una sexshop por algunos juguetes que se me han ocurrido.

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