febrero 16, 2012

17 años mayor que yo

Hola. Disculpen si la publicación anterior no fue lo que esperaban. La gente ya me empesaba a fastidiar por FB que publicará uno nuevo y ese lo hice más por obligación que por gusto. Éste será bueno. Lo prometo.


Para mi edad, 15 años, ya había probado más cosas de las que debería y según otros ninguna de esas debí probar. Sexo, masturbación, experiencias lésbicas, sexo anal, sexo en público, masturbación en público y tal vez un poco más. Según mi psicóloga con la que fui un tiempo a la gente como yo se le llama ninfomana.
Mi perverción, creo yo, iba en aumento. Desde la curiosidad de hacerlo con una mujer, tener fantasías con mi maestra hasta ver a mi mamá y fantasear con ella. Una de las más recientes y que aún me gusta despues de cumplirla, es hacerlo con una mujer mayor que yo, bastante mayor que yo, que me doble la edad. Y ahora les hablaré de como cobro vida esa fantasía.

Mi mamá desde que yo era pequeñita hacía comidas en la casa que terminaban en cena con sus amigas. Cuando cumplí 13 me dejó invitar también a mis amigas, sólo que nosotras comiamos y cenabamos con ellas pero el resto del tiempo lo pasabamos en mi habitación. Pero a mis 15 años mamá me convensió de pasarla con ellas todo el tiempo, que sería divertido.
Invite a Anna, Roxana, Cinthya, Ximena, Sofía, Nicole y Alma. Puras amigas bisexuales y Cinthya que es lesbiana.
La comida fue más bién un buffete de puros bocadillos. Fue genial. En la mesa hablamos de ropa, ofertas, muchachos y despues llegamos al tema del sexo. Nos empesaron a interrogar si eramos virgenes, ya existía confianza y todas dijimos que no menos Alma, que ella si lo era. Nos preguntaron que que nos gustaba y todas, como unas cobardes, dijeron que eran heterosexuales, yo, dije lo que soy, bisexual. Se somprendieron un poco pero mamá no porque ella ya sabía. Comensaron a hacer las típicas preguntas de por qué? qué les veo, si ya lo hice con una. A ésa última respondí que no porque mamá aún no sabía que ya. La conversación se desvió y no hablamos más de éso.
En la cena decidimos pedir pizza y comerla en el sofá platicando. Una amiga de mi mamá, Sandra, me pidió mi laptop y se la presté. Llegó la pizza y nos sacamos las zapatillas y nos sentamos unas en el sillón y otras en el suelo. Sandra se quedo callada viendo la pantalla y se sonrojo. Me preocupe de haber dejado abierto algo malo o que se hubiese metido a mis cosas. No hice notar mis nervios para que mi mamá no sospechara del contenido de mi lap. Terminé una rebanada de pizza y me levanté por otra y así tomar de excusa el sentarme junto a Sandra rápidamente. Entre en shok al ver en la pantalla de mi lap mis fotos desnuda. Ella me miró con unos ojos que ofecian disculpas. Aún así me senté para que no sospecharan. Ella cerró las imagenes y abrió su Facebook. Seguimos platicando y mis amigas se fueron y algunas de mi mamá también. De mis amigas sólo quedó Anna y de las de mi mamá Sandra y Karla. Todas ibamos a dormir ahí en casa.
Mi mamá sacó de unas gabetas una botella de tequila. Jugamos verdad o reto con caballitos de tequila.
Le toco a Anna. Escojió verdad. <<¿Sólo te gustan los hombres?>> fue la pregunta que le hice yo. <<No, bién sabes que me gustan también las mujeres>> Carcajadas comenzaron casi al mismo tiempo. Después iba Sandra la que escojió pregunta también. <<¿Igualmente, eres heterosexual?>> Tardó en contestar unos segundos viendo el piso. <<Bueno. Me gustan mucho los hombres y jamás he estado en una relación y menos en la cama con una mujer, pero, es mi fantasía>> Terminó de hablar y enseguida volteo a verme. <<Vas mamá>> dije enseguida. Elijió reto y la retamos a bailar sexy toda una canción y si no lo hacia bién debía tomar 5 caballitos de tequila. La verdad fue la segunda ocación en la vida que mi mamá me sobre excito. Seguí yo con el juego y escojí verdad. <<Ahora responde con la verdad dijo mi mamá. ¿Te has acostado con una de tus amigas?>> Me sonroje muchísimo, más porque mamá lo preguntó. <<La verdad, sólo una vez.>> Mentí ya que iban más. Todas hicieron el mismo gesto de sexys y me sonrojé más de lo que estaba y escondí la cara entre mis rodillas. Sólo faltaba Karla para terminar la ronda. <<¿Sueles masturbarte?>> Preguntó rápidamente Anna. <<Ya esta muy sexual el ambiente ¿no? Pero, bueno, un par de veces a la semana.>>
Seguimos con preguntas del tipo y todas las repetimos para cada una. Resultó que todas nos masturbabamos. Anna ganó en cuanto a masturbación. Yo gané en cuanto a relaciones sexuales con mujeres. Mi mamá ganó en cuanto a relaciones sexuales con hombres. Sandra ganó a las mejores fantasías sexuales. Karla ganó por la relación sexual más larga que fueron 4 horas y 50 minutos.

Reimos mucho. Nos emborrachamos. Escuchamos música. Bailamos.
Mi mamá al escuchar que tuve mucho sexo con mujeres prohibió que Anna durmiera en la casa pero la convensimos, sólo que la mandaron a la habitación de mi hermano, la cual estaba sola porque mi hermano estaba en casa de sus amigos por la reunion femenina anual.
Karla y Sandra se quedaron en la habitación de huespedes y mi mamá y yo en las propias.

Anna y yo estabamos platicando desde los celulares por messenger. Me dijo que el estar acostada en la cama de mi hermano la había excitado y que se estaba tocando. Éso a mi me excitó y me toqué también. Hablamos de nuestra incontrolable excitación. Le dije que debajo de la cama de mi hermano habían 5 cajas de zapatos, una sobre otra y la otras tres regadas sin secuencia y que en la que estaba debajo de otra había unos dildos que usaba él con sus novias. Ella me comentó que los encontró y que se estaba masturbando con uno de ellos, el más grande según me contó. Yo me quité hasta la última prenda de mi cuerpo y comense a tocarme descontroladamente el cabello, las bubis, mis glúteos, las piernas, mi boca, mis piés y mi vagina. Pensaba que alrededor mio estaban Sandra, Anna, Mamá y Karla tocandome toda. La palabra mojada no termina de describir como me sentía. Tenia tantas ganas de gemir como ustedes de estarme viendo. Me senté en mi cama con las pirnas lo más abiertas que pude y me puse la sabana ensima de mí. Mi mano derecha metía tres dedos dentro mio y mi mano izquierda masajeaba rapidamente mi clitoris. Mis sentidos se apagaron. No me dió la gana de estar pendiente de la puerta por si se abría o de si alguien me veía, sólo estábamos mi placer y yo en la cama. Faltaban 3 segundos para que alcansara un hermoso orgasmo pero la sabana se levantó y la excitación se me quito en un instante por el miedo. Sandra fue la que alzó la sabana e hizo un gesto de sorpresa. Estaba vestida solo con un top blanco y unas panties a media pompa. Giré para ponerme boca abajo e hundir la cabeza en la almohada esperando a que se fuera. De repente, algo humedo y calido toco las puntas de mis pies, no quise voltear. Esa cosa húmeda y cálida recorría incesante todo mi pié izquierdo, se sentía muy rico. Lleve mi mano derecha por ensima de mi espalda y gluteos hasta mi sexo y comense a frotarlo. Aprovechando la pose también me estimulé el ano. Comensó a chupar cada vez más mi pié. Me puse boca arriba y la tomé del pelo para meter su cara entre mis piernas. Ella me la chupo como si fuera algi que ella hiciera desde pequeña, sabía justo como y donde. Mientras chupaba mi entrepiena me encajaba sus dedos en mis piernas. Gemía poco pero deseaba gritar. Yo me dejo por gusto el vello púbico y amigas se negaban en chupármela por eso. A Sandra no le importaba y me la comía como si fuera la última vez que lo hará. Pasaba en instantes por mi mente que no podía ser la primera vez que lo hacía. También pensaba en que estaba mal éso, ella es 17 años mayor que yo. <<Por favor Sandra, cierra la puerta con seguro>> le susurre. Me apresuré a quitarle el top y me sorprendió ver ese par de copa D 38, tenía un poco de panzita, pero era lo de menos. Con mi mano la invite a dar media vuelta para verle y tocarle el trasero. Grande, paradito y durito, en pocas palabras perfecto. Arriba de los glúteos se encontraba otro de mis fetiches, dos hermosos holluelos. Con mis manos tomé cada nalga y la apreté. Éso me excitaba. Ella un poco ansiosa se apresuró a quitarse los pantíes. Yo, guiada por la excitación del momento, apresuré a juntar mi rostro entre sus gluteos y chupar su ano, algo que muchos(as) encuentran grotesco, pero a mi en lo personal, si se lo laban me encanta lamerlo.
Nos tumbamos en la cama dandonos la cara y ella me comenzó a meter dos dedos en mi vajina. Yo en vez de gemir la besé como loca. Unos besos que hasta a una mujer heterosexual excitarían.
Saqué de mi cajón un par de dildos de buen tamaño. <<Prefiero que me metas tus dedos>> dijo ella. No iba a negar esa petición. Sandra y yo intercambiamos los papeles de como todo empezó sólo que ella se puso en cuatro sobre la cama (de perrito) y yo desde atras le lamía el ano y la vajina mientras ella estimulaba su clítoris. Todo se aceleró. Yo la lengueteaba como perra tomando agua y ella se frotaba como queriendo prenderse fuego. En instantes sus jugos salpicaron mi cara y ella emitio un grito por dentro de su garganta, sin abrir la boca. El cabello se me empapó al igual que el rostro. Me sequé los ojos y sacudí un poco mi cabello. Me tumbaba boca arriba en la cama queriendo que ella tomará el control y así fue.
Tiernamente me chupaba los pezónes y después me los mordió delicada aunque un poco dolorosamente. Sel levantó en sus rodillas y restregó su vajina en mi cara. La movía hacia adelante y atrás. No me permitia lamersela bién, estaba estumulandose con mi nariz y el olor que dejaba en mi cara, para mí, era bastante agradable. Ella se levantó dejando su entre pierna arriba de mis ojos y se masturbó. Un show en vivo para mi. Yo hicé lo mismo. Ella después ponia sus dedos humedos en mi boca y yo los mios en la de ella. A veces pienzó que es mejor la masturbación que el sexo con un hombre.
Hicimos algo que duro bastante tiempo. algoq ue sólo había visto en los vidos porno. Abrió mis piernas y ella junto, sentada, su vajina con la mia haciendo una estimulación mutua que me encantó.
Diversas poses por un largo rato. Haciendo ese día memorable. Y hasta ahora no lo he repetido el gusto de hacerlo con alguien tan mayor que yo.