mayo 14, 2012

Nueva RED

Hola. Tal vez ya hallan intentado entrar a mi facebook y no les funciono. Bueno ésto es porque me lo han cancelado. Quizás porque hice mucho spam acerca de éste, mi blog.

Por eso les hago el anuncio de mi nuevo correo y mi nuevo facebook. Ahora tendré dos facebooks. Uno será más bien una pagina y tendré otro donde, claro está, pueden mandar sus solicitudes sólo que no prometo aceptarlos a todos.

Nuevo facebook/pagina: http://www.facebook.com/pages/Relatos-de-Hassel-/305597662858628

Nuevo facebook: http://www.facebook.com/profile.php?id=100003853508843

Nuevo correo: hasselblog@hotmail.com

Gracias por su apoyo.


Hassel Sh.A.L.

mayo 13, 2012

Por fin pasó!!!!




Hoy les contaré la más anhelada fantasía, el deseo más inalcanzable, la meta más buscada que por fin se me ha hecho realidad. Es más no les mencionaré ahora que fue. Descúbranlo ustedes mismos. (Lo escribiré como novela más que un relato por un amiga mía que lee esto)



Era tarde. Aproximadamente las 12 en punto de la noche marcaba aquel reloj posado sobre el sillón. Había visto mucha televisión. Deseaba irme a dormir pero mi mamá me dijo que esperara a mi hermano, quien había salido con alguna de sus amigas. Media hora más esperé entonces. Los ojos se me cerraban y no paraba de bostezar. Ya no se oía ni un sólo ruido en el departamento, sólo el bajo volumen del televisor frente a mi. Al dar las 12:45 y estar "sola" en casa, me puse "más cómoda", me quité todo menos unas bonitas panties mías las cuales me gusta usar cuando sé que tendré o deseo tener sexo. Son lindas, negras, no son tanga pero tampoco son completas; con un bonito encaje. Apagué la televisión y prendí mi laptop. Me metí a redtube y pusé algunos videos con un volumen considerable para escucharlos yo bastante bien, pero para evitar que alguien más los oyese.
 Me tocaba. Con ansias mis dedos rodeaban mis pezones poniéndolos, poco a poco, duritos. Es una sensacién que en lo personal me gusta mucho. El sofá me parece un lugar muy erótico, supongo porque el 60% de mis relaciones sexuales han sido en ese mismo sofá. Mil veces había visto a mi hermano masturbarse en el y afortunadamente vi a mi mamá una vez tener sexo con un tipo en el también. Ese sofá posiblemente sabía más  de sexo que yo misma.
 Comencé a recordar aquella vez que vi a mi madre tener sexo en donde yo estaba ahora masturbándome. Tal era la excitación debido a eso que dejé de ponerle atención al video y a concentrarme en aquel recuerdo. Mi madre sentada encima de un hombre que jamás conocí, (o tal vez si) siendo penetrada y gimiendo a un ritmo lento. Pocas veces he escuchado a mi madre gemir. Su voz, su hermosa voz. Los gemidos producidos me podían hacer gemir 100 veces más. Mi mano tocaba lentamente mi vagina mojada mientras con los ojos cerrados recordaba a mi madre coger e imaginábala gemir. Mis pensamiento más cercanos decían algo como: "Que rico. Imagina cogerte a tu madre. Esta mil veces mejor que todas a las que has tenido en tu cama, esta mejor que muchísimas de las actrices porno que te gusta ver. Que rico debe ser cogertela" Pero mientras otra voz oculta con miedo detrás de esa voz excitante; me hacía quitar en ratos la mano de mi entrpierna y me decía: "Hass, ella es tu madre. No está bien. Debería darte asco como a la gente normal. Debería dejarte traumas el haberla visto teniendo sexo. Te dio la vida a ti y a tu hermano. Vergüenza deberías tener". La verdad es que esa voz la ignoraba por completo. Seguía oyendo a mi excitante primer voz y me masturbaba con más fuerza. Mi abdomen se marcaba por la fuerza que hacia al aguantar los gemidos dentro de mi. Las piernas me temblaban rápidamente y mi vagina de vez en vez escupía un poco de líquido. Me llevé con un poco de trabajo un pié a la boca, lo lamí pensando que era el de mi mamá. Era ya tal mi excitación que me llevé el control de la televisión directamente al ano. Lo metí y debo admitir que me dolió mucho más de lo que pensé que dolería. Solté un grito bajo. Asustada espere unos segundos con el control en el ano y mi pié en la boca para escuchar si no se oía ruido desde el cuarto de mi mamá. Al ver que no, mantuve ojos cerrados y mis pies y piernas al aire levantando mis pompas del sillón para tener mas comodidad al meterme y sacarme el control. Era algo tan doloroso pero lo seguía y seguía haciendo. Imaginaba a mi madre frente, que ella era la que jugaba con el control remoto dentro de mí. Seguí así varios minutos. Había tanta acción en mi imaginación que me olvide del video porno, ya ni siquiera lo escuchaba. Sacaba por unos segundo el control de mi ano para lamerlo y volvérmelo a meter. Sentía algo raro, me parecía tal vez remordimiento. Abrí los ojos y parada frente a mi estaba mi madre viéndome fijamente.
 - Cuando termines vete a dormir.- me dijo calmada. - y limpias el control de la TV. - agregó.
 - Ma... ma... mamá.- Pronuncié.- Llevabas viéndome mucho tiempo?
 - Lo necesario para notar que lamiste el control tre veces y lo volviste a meter en tí. Pero no te preocupes, volveré a dormir. Acaba y haces lo que te dije.
 - Ma, perdón .- le decía mientras me tapaba los senos y la vagina.
 - No tienes porque disculparte. Te comprendo, a tu edad hacía los mismo y a mi edad aún a veces lo hago.
 Cuando ella se fue la verdad si quería intentar seguir pero la conciencia me remordía. Ahora la voz más fuerte me decía: "Vete a tu cama y siente vergüenza de ti misma" mientras que una voz lejana me decía: "Ya te dio permiso, acaba! Será rico hacerlo pensando que te vio hacerlo!".
 Cuando iba camino a  mi cuarto, siguiendo los consejos de la primera voz oí un gemido. Me asomé a la habitación de mi mamá y ahí estaba ella  bajo las sabanas masturbándose con los ojos cerrados. Ahora me tocaba a mi. Entré muy sigilosamente a su cuarto y me paré sin hacer ruido frente a su cama. Hasta parecía que lo hizo a propósito por notar mi presencia el que ella se destapara dejándome ver su perfectamente sus grandes y redondos senos con el sostén a un lado suyo y las panties en los tobillos. No lo pude evitar y me masturbé ahí parada. Al soltar la respiración mi mamá abrió completamente los ojos y pegó un grito. "Qué chingados haces aquí?" fueron sus palabras al verme.
 - Mamá... lo... lo... lo siento. SOY BISEXUAL Y TÚ ME ATRAES SEXALMENTE!. - le dije sin pensar.
 Ella rápido se tapo con las sabanas. Estaba ella confundida y yo asustada. Me di media vuelta para desaparecer de su habitación cuando ella me interrumpió con sus palabras.
 - Cómo que te atraigo sexualmente? Soy tu madre.
 - Sé perfectamente que eres mi madre. Pero esque eres tan bella, tienes un cuerpo tan hermoso... a veces... - iba yo a hacer una tremenda confesión a ella cuando me interrumpió diciendo:
 - Entonces te parezco hermosa y te gusta mi cuerpo, no es así? Dime, - hablaba mientras con lentitud destapaba su desnudo cuerpo -, que tiene des especial ésto? - me dijo dejándome ver su cuerpo totalmente desnudo.
 Desvié entonces mi mirada de ella. Supongo por respeto aunque por dentro lo que de verdad deseaba era algo más que sólo verla.
 La vagina se me mojaba y a traer puesto sólo un camisón un par de gotas rodaban libremente por mi pierna.
 - Ma... mamá, por favor discúlpame. Me ire a la cama.
 - Ya lo creo. Entendería que después de verme masturbándome te iras a tu cama a masturbarte también.
 Me quedé petrificada. No podía pensar en nada más que en mi mamá sabiendo lo que iba a hacer (porque claro está que justamente era lo que haría ya en mi cuarto).
 -Dime - empezó mamá aa hablar de golpe -, no te gustaría más masturbarte aqui en mi cama? Vamos siéntate siquiera.
 Vi entonces que se asomaba un poco por debajo de la cama la boquilla de una botella.
 - Mamá, has tomado algo? - le dije sentandome en la mera esquina, lentamente y con un poco de temor.
 - Un poco de vino solamente. Esque... me sentía sola. Los hombres, hija, los hombres. A veces creo que entiendo porque te acuestas con mujeres. Tal vez es mejor. A veces fantaseo que lo hago con alguna. Cada amiga heterosexual que tengo, por lo menos alguna vez a deseado a una mujer y otras tantas lo han hecho ya por mera curiosidad. Dime, que se siente?
 -Qué... qué se siente qué? - pregunte tocándome muy discretamente la entrepierna por encima del camisón.
 - Ya sabes. El tener sexo con una mujer. A veces me mojo mucho pensando en eso... hija... podré confesarte algo?
 - Sí mamá. Lo que gustes. - le dije con voz susurrante mientras seguía tocándome, tal vez cada vez menos disimuladamente. Tal vez deseando que ella me viera.
 - Una vez, tomaba al igual que hoy, y, al igual que hoy, estaba muy cachonda. Me masturbé ese día fantaseando con una mujer y, sabes algo?
 - Qué cosa mamá?
 - Esa mujer de mi imaginación eras tú.
 Me le quedé viendo a los ojos y ella a mi. Tarde un poco en darme cuanta que yo ya me estaba masturbando de la manera más cínica posible. Metiendo mi dedos con todo y el camisón dentro de mi. Y así como no noté que yo misma me estaba masturbando, no note que mi mamá también lo hacía.
 Tal vez fueron diez segundos lo que a mi me parecieron diez minutos y en cuanto a mi se me escapaba un ligero gemido ella dejaba escapar otro.
 No lo pude evitar. Me lancé a ella y la bese en la boca. Ella me apartó y yo me asusté pensado que era demasiado y se enojaría conmigo. Pero no fue el caso. Me aparto de ella para decir unas palabras que recordaré para toda la vida "Esos no son los labios que deseo que me beses" y me señaló su vagina. Obviamente, con esa invitación, no lo pensé un instante y como un rayo ya estaba yo con la cara entre sus piernas lamiendo su depilada vagina. Lamía y me tragaba la saliva con el sabor de ella. Me excitaba tanto que sin tocarme ya yo goteaba de la vagina como una llave de agua mal cerrada. Mientras le chupaba su vagina le tocaba sus suaves y largos pies. Mi madre gemía, con lo que me excita oírla gemir. la oí entonces decirme: "el ano hija, no olvides el ano" Llevé así mi lengua a su ano. No mentiré, era tan rico como imaginaba pero comparado con el da la chavas con las que suelo tener sexo, su ano se sentía relativamente más estirado.
 - Déjame ahora probarte a tí amor. - me dijo mi mamá gimiendo.
 Me recosté de a perrito en la cama y fue entonces que sentí su experta lengua en mí. Yo al estar muy excitada me mojo demasiado y de cuando en cuando escuchaba a mi mamá sorber mi vagina y tragar. "tienes ricos jugos" me decía.
 - Mamá méteme tus dedos al ano, por favor. - le rogaba.
 Ella lo hizo y en cuanto lo hizo me corrí en su cara. La salpiqué toda de mis jugos y ella sólo se echaba a reír y se limpiaba con la mano para después lamerla. "Una mujer no ha tenido sexo hasta que chupa la vagina de otra mujer" fueron las sorprendentes palabras que escuché salir de la boca de mi madre.
 - Leo tu blog -decía con una mano en la boca y la otra en su vagina-. Me parece muy bueno, escribes bien.
 - Gracias mami.
 - He leído que tienes ganas de mí, pero más aún de mis pies... así que, TÓMALOS.
 Estiró sus piernas para tocar con sus pies mi nariz. El olor de ellos era esplendido. Una mezcla de la crema que usa y además un poco el típico aroma que caracteriza a los pies. Hice todo, aunque en vano, para meterme sus dos pies a la boca. Me conforme con sólo lamer uno perfectamente y el otro restregarlo en mi nariz para disfrutar del aroma. Lo anterior y el ahora lamer sus pies no me excitó tanto como que entonces ella tomara mis pies y los pusiera en sus senos. El sólo tocarlos produjo una explosión dentro de mí, comencé a sudar y a moverlos arrítmicamente en sus pechos, después, con sentir su lengua pasando entre los dedos de mis pies me corrí un poco. Mi mamá tomó mi pie derecho y lo puso en su vagina. Yo no me movía, ya ni siquiera lamía sus pies, únicamente los tenia tocándome los labios para poder seguir oliéndolos. Mamá movía mi pie en forma circular sobre su vagina y yo sentía poco a poco como la planta se me humedecía. "Métete mi pié" le decía y ella poco a poco iba introduciendo mi pié en ella. Le entró cerca de la mitad de mi pié y no me sorprendió porque, bueno, ella ya había parido antes a dos hijos.
 Nos masturbábamos mutuamente con el pié de la otra para después de un rato lamerlos.
 - Te está gustando, hija? -decía mi mamá con voz susurrante.
 Yo sólo asentí con la cabeza.
 - Déjame chupártela por lo menos una vez más -me pidió mi mamá con cara de niño rogando por un dulce-.
 Por supuesto accedí poniéndole acechadoramente mi entrepierna en su cara, casi restregándole mi vagina el la boca. Me acosté entonces boca arriba y ella no se despego de mi entrepierna. La tomé del cabello y tiraba de el por la excitación. Ella no paraba de chupármela a pesar de los tirones, sólo gritaba un poco. Ella dio una vuelta para, sin despegar su boca de mi vagina, poner la suya en mi boca. Hacíamos el 69, que momento tan especial era ese. Mordimos nuestros clítoris, nos dedeamos el ano, nos tomamos el orgasmo de la otra. Al fin, agotadas, nos levantamos en la cama sobre nuestras rodillas para unirnos en un beso de lo más romántico, chocando lenguas y pasándolas por los dientes de la otra. Nos chupábamos los pezones. Estábamos tremendamente excitadas. El sueño de las dos se había cumplido. El mio hacerlo con mi madre, el suyo hacerlo con una mujer. Dos pájaros de un tiro.
 Despegábamos por fin nuestras bocas cuando... desperté.
 Estaba en mi cama desnuda, oliendo a sexo, con al cama húmeda. Creo entonces que todo aquello fue sólo un sueño




Hassel Sh.A.L